Fe, esperanza y caridad

Son las virtudes teologales a través de las cuales vivimos nuestra relación con Dios. Una fuerza interior que es don y respuesta al mismo tiempo. Por la «fe» creemos en Dios y en todo lo que nos ha dicho y revelado, y que la Iglesia nos propone creer. Por la «fe» nos confiamos total y libremente a Dios y será nuestro actuar cristiano quien la hará coherente y creíble. La «esperanza» responde a la aspiración a la felicidad colocada por Dios en nuestro corazón y es por ella que deseamos el Reino del cielo y la vida eterna. La «caridad» es la virtud con la que amamos a Dios sobre todas las cosas y al prójimo según el mandamiento nuevo que nos ha dejado Jesús de amarnos como él nos ama.

Estas virtudes muestran cada día la fuerza interior, la medida y la calidad de la vida cristiana. Expresiones como «la fe sin obras está muerta», o «manteneos en mi amor», o «la esperanza no engaña», hacen percatar de la unidad que existe entre ellas. Por eso se nos incita de este modo: «Cubiertos con la coraza de la fe y del amor,  y con la esperanza de la salvación como casco protector» (1 Ts 5,8).

Hace unos días, en la parte final de una representación escénica sobre la vida de santa Coloma llena de música, reivindicaciones, ritmo, oración y canto, los más pequeños, chicos y chicas, jóvenes y adultos del arciprestazgo, setenta y tres en total, rezaban así: «Oh, Coloma, que has logrado a Jesús herirle su corazón: consíguenos del Señor: fe, esperanza y caridad.» No fue sólo la letra, sino sobre todo el espíritu y la fuerza con que se cantaba, lo que enardeció la asamblea de una Iglesia llena por completo y unirla, cogidos de las manos, en una única oración.

Uno ve, como en tantos otros lugares, que la Iglesia está viva. Por eso, quiero agradecer al Señor el testimonio de los que viven y contagian este espíritu comunitario animado por la fe, la esperanza y la caridad. Una Iglesia en medio del pueblo, encarnada en él como Jesús, acogedora de los forasteros para que dejen de serlo, y servidora de todos, abierta y humilde, atenta a lo que Dios cada día le dice y consecuente con lo que celebra en la mesa dela Eucaristía.

Sebastià Taltavull Anglada
Obispo auxiliar de Barcelona

Castellà, , , , , , , Permalink

Deixa un comentari